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Qué es la podología para diabéticos

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Qué es la podología para diabéticos

La podología para diabéticos tiene una cita ineludible con un problema común, llamado pie diabético. Por eso, a continuación, explicaremos en qué consiste esta relación y cómo ayudan los profesionales de nuestro sector a los pacientes que tienen una afección similar.

Qué es el pie diabético

Antes de continuar, expliquemos qué se conoce de forma popular como pie diabético. El mismo es una enfermedad que aparece cuando la persona presenta altos niveles de glucosa en sangre. Así pues, si se sufre esta afección, observamos que disminuye la sensibilidad en el pie, disminuyendo la circulación de la sangre, lo que podría provocar la aparición de úlceras en las extremidades que aquí nos interesan.

La podología para diabéticos hoy en día

¿Qué hará el podólogo para tratar a pacientes que sufren el pie diabético? En general, se establecen dos ámbitos clave, que son estos:

  • Los tratamientos de prevención.
  • Los cuidados del pie diabético.

La prevención

Obviamente, la prevención debe ser siempre el primer paso a dar en cualquier tratamiento de salud. Antes de curar, es mejor evitar que se produzcan los problemas.

En el caso del pie diabético, ya que la afección ha aparecido, es conveniente que el paciente aprenda la importancia de la auto-exploración. De esta forma, el propio afectado puede ser cómo se encuentra, descubriendo así si es necesario acudir antes o después al especialista.

En cualquier caso, recordemos la importancia de la correcta alimentación y los hábitos de vida saludable para evitar que suframos una diabetes de cualquier tipo. No es una enfermedad fácil de llevar para todo el mundo. Así que, lo primero, cuidarse mucho.

Los cuidados

Pasada la prevención, y una vez se sufre esta patología, ¿qué es lo que hará el podólogo para cuidar y tratar una afección de esta naturaleza?

Los profesionales que tratan a los pacientes con pie diabético dividen sus tareas en diferentes áreas. Entre las principales, encontramos estas:

  • Exploraciones neurológicas.
  • Exploraciones vasculares.
  • Exploraciones biomecánicas.
  • Tratamientos.
  • Formación para la auto-exploración.

A través de estos trabajos, el profesional de la podología, en conjunción con un equipo multidisciplinar que incluya a expertos en diversos campos de la diabetes, crearán el entorno adecuado y diseñarán el tratamiento perfecto para el bienestar y la posible mejora del paciente. 

La atención moderna

El podólogo trabaja en dos ámbitos. Primero, el de atención primaria, que será el que tratemos a continuación.

Atención primaria

El profesional se encarga de prevenir la aparición de úlceras y deformidades. Además, tratará las lesiones menos complicadas.

Atención hospitalaria

También existen podólogos que trabajan en el ámbito hospitalario, en el que forman parte de una UPD, es decir, colaboran con más profesionales para tratar las lesiones más complicadas. Allí, el abordaje multidisciplinar es máximo.

De cualquier forma, no todos los pacientes tienen el mismo riesgo de padecer el pie diabético. Tampoco de desarrollar lesiones en los pies. Por eso es importante el trabajo multidisciplinar. Convienen identificar y observar la evolución de los enfermos de diabetes para saber con exactitud cuándo pueden o no pueden aparecer complicaciones.

En este caso, según el International Working Group on the Diabeti Foot, existen ciertos elementos a considerar para una prevención adecuada:

  1. Factores sociales y personales como la edad avanzada, el aislamiento, los problemas socioeconómicos, etc.
  2. Insuficiencia renal.
  3. Evolución de la diabetes de larga duración, por encima de los 10 años.
  4. Dificultades para la movilidad, sobre todo en la zona de la columna vertebral.
  5. Disminución de la capacidad visual.
  6. Zonas de presión plantar máxima con hiperqueratosis.
  7. Trastornos del pie a nivel de ortopedia.
  8. Signos de enfermedad vascular o de neuropatía, o ambos unidos.
  9. Síntomas de vasculopatía o neuropatía, o ambos juntos.
  10. Antecedentes de amputación o ulceración en los pies.

Otras labores de la podología para diabéticos

Por supuesto, el podólogo tiene que actuar en todo tipo de ámbitos. En este caso, además de evaluar riesgos y tratar trastornos, también asesorará con capacidad didáctica. Por ejemplo, dando consejos de autocuidado, asesorando en la elección del mejor calzado para el bienestar del paciente, tratando desde casa las posibles lesiones o deformidades que pudieran aparecer en el pie diabético, etc.

Como hemos podido observar, la podología para diabéticos cumple una labor clave y muy importante para el bienestar del paciente. Por eso, ante cualquier problema, conviene un contacto temprano con el especialista para una óptima prevención y un tratamiento de calidad. Así que, si todavía albergas dudas a este respecto, no esperes más y contáctanos para que podamos estudiar tu caso y poner en marcha las líneas de actuación más adecuadas para ti.

Sea como fuere, ahora que sabes cuándo acudir a la clínica podológica, recuerda que nos puedes contactar para resolver cualquier duda que te asalte. Nuestro equipo experto encontrará la mejor solución a tu caso concreto.