Carrito de la compra

No hay productos en el carrito.

Los cuidados específicos para heridas en los pies

¿Tienes un problema? Ponte en contacto con nosotros y pide presupuesto sin compromiso

Contacto

Los cuidados específicos para heridas en los pies

Veamos cuáles son los cuidados específicos para heridas en los pies. Y es que, dadas las particularidades de la zona, tenemos que tener especial atención si aparece algún tipo de úlcera.

Recordemos que, por lo general, los pies van cubiertos, siempre por calcetines en épocas frías y templadas, además del añadido de los zapatos, que también suelen ser cerrados. 

Así pues, la curación de una herida o una afección puede ser más compleja y, sobre todo, mucho más lenta. De ahí que tengamos que tener en consideración ciertos elementos, pues no es lo mismo curar una úlcera en una mano o un brazo que en el pie. 

Para todo ello haremos prácticas adecuadas para que logremos una cura perfecta y una desinfección plena. Tampoco hay que olvidar que los pies están en contacto con el suelo, suda y demás, por lo que es común que se ensucien, lo que podría complicar las curaciones diversas que se necesitan. 

Dicho lo cual, vamos a ver cómo cuidar las heridas en los pies.

Las heridas más comunes y los cuidados específicos para heridas en los pies

Por lo general, las heridas más comunes que podemos sufrir son aquellas que aparecen por culpa de los roces, o bien por la presión que el calzado ejerce, provocando ampollas y rozaduras.

Además, hay casos en los que podemos sufrir heridas provocadas por piedras, cristales, etc. Son más comunes en temporadas cálidas, cuando el uso de chanclas y calzados abiertos es más común, en especial al caminar por la calle.

También ya casos especiales, por ejemplo, cuando alguien sufre pie diabético. Ahí, las heridas pueden ser más comunes por la debilidad y por las consecuencias de la diabetes sobre el pie. No obstante, en esos casos se requieren cuidados muy específicos para ese tipo de afección.

A continuación, veamos paso a paso cómo cuidar una herida en el pie.

Limpia la herida

Usaremos jabón o algún tipo de solución salina. En primer lugar, aplicamos el producto, pero sin presionar, más bien como si quisiéramos masajear o acariciar.

Aplicado el producto, con la zona limpia, toca secarla bien. No debemos dejar resto alguno de humedad.  

Aplicación de antiséptico

A continuación, vamos a aplicar un antiséptico adecuado para este tipo de heridas. Puede ser alcohol, agua oxigenada o soluciones como el llamado Betadine, que es la marca comercial.

Respecto a este último asunto, recuerda que el citado Betadine no es más que un producto formado por yodo molecular y solución de povidona en una mezcla del 10%. Por lo general, se denomina también iodopovidona, iodopolivinilpirrolidona, polividona yodada o simplemente povidona.  

Sea como fuere, y más allá del producto que usemos y de su conocimiento comercial, debe ser el adecuado para la herida. Si tienes dudas o sufres pie diabético, consulta con tu médico especialista o con tu podólogo profesional para saber cuál es la mejor opción en tu caso. 

Cubre la herida

A continuación, pon una gasa o una tirita sobre la herida. Así evitaremos que se pueda contaminar y que pueda provocar una infección.

Además de todo lo citado, también han aparecido en las farmacias los apósitos estériles. Se pegan en la zona, evitan la infección y la humedad, así como la contaminación, y poseen ciertos componentes curativos que ayudan a la curación y a la cicatrización.

Evita la humedad

Mientras la herida no esté perfectamente cicatrizada, hay que evitar la humedad. No debemos bañarnos en el mar, tampoco caminar por zonas mojadas, con charcos, o en días de lluvia, siempre en la medida de lo posible. 

Si te tienes que duchar, prueba a tapar la herida. Quizás con algo plástico que cubra todo el pie lograrás que no se moje en exceso o se mantenga seca.

Evita aglomeraciones

Las aglomeraciones de gente podrían provocar que te pisen y que la cicatrización de la herida tarde más, que se abra nuevamente, que sangre, etc. Así que, ya sabes, cuida mucho por dónde andas.

Usa calzado cómodo y no camines en exceso

Es imperativo que utilices un calzado cómodo que no aprisione el pie. Es necesario para que la herida cicatrice a su ritmo. Y, para que todo vaya según debe, no camines demasiado, así evitas movimientos bruscos, sudoración y humedad, elementos que no son buenos para la curación de la llaga. 

Utiliza siempre todos estos consejos para ponerlos en práctica al conocer los cuidados específicos para heridas en los pies. Así evitarás irritaciones y cicatrizaciones demasiado extensas que no te harán ningún bien. Y, si quieres saber más, no tardes en contactar con nuestros podólogos especializados.

CLINICA PODOLOGICA HERMOSILLA PODOGRANDE

Calle de Hermosilla, 108

28009 Madrid

www.podogrande.com