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La Podología del pie

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La Podología del pie

Hablar de la podología del pie puede parecer, a primera vista, una reiteración. Ahora bien, hay que saber que esta especialidad se centra en el pie, pero de una forma integral, tratando también otras partes del cuerpo que se relacionan, como las piernas o las caderas.

No obstante, debemos saber igualmente que el podólogo no solo se encarga del tratamiento del pie. También es quien, además de diagnosticar, se preocupa de la labor preventiva, da consejos, se adelanta a las posibles malformaciones y afecciones y, por último, trata y corrige malas posturas y otros asuntos que puedan afectar a estas extremidades del cuerpo humano.

Por lo tanto, hay mucho que hace el profesional. Desde el tratamiento de micosis o uñas encarnadas hasta el estudio de la pisada o el consejo a expertos y profesionales para evitar deformaciones y demás.

La podología del pie: tratamientos habituales

Después de hablar de tratamientos más bien genéricos, ¿qué es lo que suele hacer el podólogo con sus pacientes? Como es lógico pensar, hay afecciones que se nos presentan de forma más común que otras. Así pues, vamos a ver cuáles son las habituales. 

Pie de aleta e infecciones por hongos

Es muy común que vengan a nuestras consultas pacientes que sufren hongos en los pies, entre ellos, el famoso pie de atleta. Es un problema muy habitual que aparece cuando estos visitantes no deseados aprovechan los pies, como zona cálida y húmeda en la que prosperar.

Los síntomas son habituales. Por lo general, notaremos escozor, picazón, enrojecimiento, grietas y escamas en la piel. Es normal en una infección fúngica cutánea. Y es habitual que surjan cuando caminamos descalzos por piscinas, duchas, e incluso al usar calcetines y zapatos en épocas de mucho calor en especial, cuando no existe una correcta transpiración.

Es un problema que hay que tratar pronto para evitar que se ramifique y se extienda a las uñas, provocando onicomicosis. Sea como fuere, un buen podólogo encontrará la solución con facilidad y, además de tratar el problema, ofrecerá consejos adecuados para evitar que vuelva a aparecer.

Uña encarnada

También es una afección habitual que tiene que tratar cualquier podólogo. Aparece cuando el borde de la uña, casi siempre en referencia a la del dedo gordo, queda incrustada dentro del borde interno, aunque también puede suceder en el externo.

La afección es sobre todo muy molesta y dolorosa, pues provoca una inflamación y enrojecimiento notables en el borde de la uña que resulta bastante dolorosa, en especial cuando portamos calzado cerrado.

Además de tratar el asunto, el podólogo también ofrece consejos para evitar la uña encarnada. Por ejemplo, ajustando siempre bien el calzado, y evitando presiones adicionales en la zona que provoquen, a su vez, deformidades o malformaciones en esta área tan sensible.

Callos y durezas

Es seguro que sabes que muchas visitas que recibimos los podólogos tienen como finalidad tratar callos y durezas. Es normal, ya que están provocadas por roces de zapatos, zapatillas y demás, todos calzamos cualquier tipo de zapatos para proteger nuestros pies al caminar.

Los callos y las durezas son algo más que problemas estéticos. De hecho, si se engrosan en demasía, podrían producir dolores y daños irreversibles. Así pues, el podólogo evaluará la situación, el nivel de desarrollo de la lesión, y la mejor forma de evitarla para que no se produzca más.

Lesiones de pies y tobillos

También son problemas con los que nos encontramos muy a menudo los podólogos. Las lesiones en tobillos, ya sean musculares, articulares y óseas, son bastante comunes, en especial en las personas que practican deporte.

En cualquier caso, no siempre son los deportistas quienes sufren estas afecciones. Cualquier persona las puede padecer por una caída mientras camina, por poner un ejemplo más común de lo que muchos creen.

Sea como fuere, conviene estudiar la pisada para prevenir este tipo de lesiones. Es habitual que sucedan, pero también es relativamente fácil evitarlas si se hacen las cosas de la forma correcta.

Más casos

Además de todo lo explicado ya, hay otros casos comunes que solemos tratar desde el punto de vista de la podología a través de equipos multidisciplinares. Por ejemplo, con las personas que sufren pies planos, o bien pies cavos. En todos esos casos, en especial entre los niños, hay que prevenir y corregir cuanto antes para que, en la edad adulta, no se convierta en un problema.

Ya conoces en profundidad notable la podología del pie. Ahora, si consideras que te aqueja alguno de estos problemas o cualquier otro, no tardes en contactarnos para encontrar las mejores soluciones a tu caso.

Sea como fuere, ahora que sabes cuándo acudir a la clínica podológica, recuerda que nos puedes contactar para resolver cualquier duda que te asalte. Nuestro equipo experto encontrará la mejor solución a tu caso concreto.