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El trabajo del podólogo en las lesiones deportivas

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El trabajo del podólogo en las lesiones deportivas

El trabajo del podólogo en las lesiones deportivas es clave, tanto para el deportista profesional y de élite como para el aficionado. Y es que, sin una buena perspectiva podológica, no habrá un desarrollo de las máximas capacidades.

De ahí que, cuando pensamos en lesiones, tal vez imaginamos rodillas y demás, pero la parte podológica estará muy presente y ligada a todo tipo de trastorno.

Un cuidado adecuado del pie dará como respuesta una mayor eficiencia. Además, también se reducen los riesgos de sufrir lesiones, tanto articulares como musculares. Y, una vez producido el trastorno, también se puede ir a una recuperación más veloz del mismo.

En prácticamente todos los deportes descubrimos la importancia de las extremidades. En la mayoría, las inferiores son clave, pues para carrera, para salto, para danzar y caminar… Para todo usarás pies y piernas.

La labor del podólogo en las lesiones deportivas

Explicado esto, vamos a ir entrando en materia. Y es que, considerando el pie como una pieza clave en la movilidad deportiva, debemos tener en cuenta con un mantenimiento adecuado es principal. Y es que, además de lo ya comentado, el pie es:

  • Sustentador.
  • Propulsor.
  • Perceptor del entorno.
  • Transmisor de cargas.

Todo esto hace que la más mínima alteración pueda hacer que la persona acabe lesionada, con lo que ello conlleva para su rendimiento deportivo. Por tanto, la movilidad y el funcionamiento debe ser alto, pues de ello depende la cadena cinética del cuerpo al completo.

En cualquier caso, cada cuerpo humano es un mundo en sí. Por eso vemos que hay deportistas más propensos a sufrir lesiones, mientras que otros no lo son tanto. Por tanto, el profesional de la podología debe realizar una adaptación personalizada en cada persona.

El podólogo, además de diagnosticar y tratar lesiones, también prepara planes de actuación, de prevención, de asesoramiento e incluso de selección de calzado adaptado para evitar lesiones y maximizar el rendimiento deportivo.

La mejora del deportista

Un deportista bien asesorado por un podólogo, además, será mejor en su desempeño. No obstante, conviene recordar que, si el profesional forma parte de un equipo multidisciplinar compuesto también por fisioterapeuta y preparador físico, se optimizará al máximo el rendimiento y se evitará un buen número de lesiones.

Y es que, cuanto mejor se conoce el estado de forma y salud de una persona, más fácil será prevenir cualquier tipo de contratiempo, ya sean lesiones, heridas, bajadas del estado físico, etc.

Así pues, con el beneplácito del podólogo, se puede realizar un plan de entrenamiento bien planificado que impida que aparezcan lesiones en el pie, ya sean de tipo articular o muscular.

Además, el podólogo actuará como experto educador. Es decir, debe ser quien quite ciertos vicios del deportista, como una mala pisada al caminar, falta de calentamiento y estiramientos antes de comenzar los ejercicios, etc.

Lesiones habituales

Hay lesiones que se producen de forma más habitual de lo normal entre los deportistas por la propia naturaleza de su actividad. Por ejemplo, en todo lo relacionado con los músculos y los ligamentos.

Es muy común que se produzcan esguinces, fascitis plantares y otros tipos habituales de lesiones que se repiten de forma matemática.

En cualquier caso, el podólogo trabajará con prevención y como asesoramiento para mejorar la mecánica del pie a través de estudios que analicen los gestos habituales del atleta.

Estiramientos previos al deporte, vendajes, terapias físicas y el uso de plantillas suelen garantizar el buen funcionamiento del pie durante la actividad física. De ahí que haya que contar con los mejores profesionales para tratar las acciones preventivas y las lesiones que se puedan producir.

También es habitual trabajar en afecciones dérmicas que se puedan producir en los pies a raíz de la actividad deportiva intensa. Durezas o uñas encarnadas son relativamente comunes en el mundo del ejercicio físico intenso.

Como decimos, las durezas y demás problemas pueden acabar demorando el alcance de las máximas posibilidades del deportista. De ahí que, gracias a la ayuda del podólogo, se puedan adquirir calzados adecuados a las necesidades de cada deportista.

La prevención

En cualquier caso, lo mejor ante las lesiones es la prevención. Cuantas menos lesiones aparezcan, mejor. Por eso se modifican gestos, técnicas y ejercicios ideales en este campo. 

Pero, si finalmente se produce lesión o patología, el podólogo será una figura indispensable en un equipo multidisciplinar que trabaje con este tipo de problemas.

Ya conoces el trabajo del podólogo en las lesiones deportivas. Si necesitas ayuda profesional, no esperes más y contáctanos para que nos podamos poner manos a la obra cuanto antes.

Sea como fuere, ahora que sabes cuándo acudir a la clínica podológica, recuerda que nos puedes contactar para resolver cualquier duda que te asalte. Nuestro equipo experto encontrará la mejor solución a tu caso concreto.